Quién soy

shine

Me llamo Joanna. Soy una investigadora incansable.

Desde muy pequeña comencé a tener experiencias que en esta época se llamaban sobrenaturales, pero que para mí eran naturales. Podía sintonizarme con la energía de las personas; sus sentimientos, su mente y conocer sus intenciones, y tenía sueños lucidos de lo que iba a ocurrir. Aprendí que podía activar a voluntad esta energía que me conectaba con el Universo y su sabiduría.

Empecé una exhaustiva búsqueda de respuestas y me hice una investigadora sobre los diferentes aspectos del Ser, en especial del cuerpo energético humano y de sus distintos niveles de conciencia. Tenia un ardiente deseo de explicarme como funcionaban el Ser Humano, el Alma y el Universo, y como se relacionaban estas diferentes conciencias entre ellas.

Mi afán para encontrar respuestas me llevó a estudiar anatomía y fisiología, psicología, medicina china, sistemas orientales de energía vital, filosofías, religiones, cosmología y metafísica entre otros. Asistí a varios cursos y conferencias sobre energía y sanación, tuve encuentros con chamanes y gurús que me iniciaron en conocimientos aún más profundos de la naturaleza espiritual humana.

Él que busca, siempre encuentra

En los años 90 encontré la nueva física cuántica, que me confirmó y explicó en términos científicos, lo que a través de mis propias investigaciones ya había llegado a conocer; la existencia, la estructura y el comportamiento de la energía en los campos electromagnéticos Humanos y del Ser Superior. Finalmente todo encajaba en mi mente y encontré palabras para empezar a explicar y enseñar la teoría de la Anatomía Energética Humana también a los demás.

Inicialmente me licencié como Arquitecta de Interiores y trabajé con proyectos de construcción durante 10 años, pero lo dejé todo para abrir mi primer Centro de Terapia Energética en Francia en el año 2001.

Como sanadora me afecta mucho el sufrimiento humano y hoy en día estoy totalmente dedicada a mi misión de servir, sanar, amar y educar, para ayudar a evolucionar la conciencia humana hacía un nuevo nivel de existencia, el de la autorrealización, felicidad y abundancia.